Cartas a mí. 31/03/2017

Hola María, hoy te escribo desde la cama. Son las 10,20 de la mañana, pero no te preocupes, es solo cansancio lo que hoy tengo. ¿Sabes? ayer vino mamá y estuvimos todo el día paseando, le enseñé todo lo más bonito de Granada que está cerca de mí piso, pero como no estoy acostumbrada últimamente a andar tanto, hoy me cuesta levantarme. Y eso que tengo que ir a por mí medicación, el tito me la guardas y mi Raquel me la trae cada viernes a su trabajo y yo voy a recogerla, y es que durante mucho tiempo estado tomando más medicación de la cuenta, a veces para dormir, otras para no pensar y para poder sobrevivir ya que este mundo se me hacía insoportable, y otras para jugar con la muerte.

Así que he decidido entregarlas y quedarme sólo con las de una semana, de esta forma si me da un bajón como mucho podré tomarme unas pocas, pero no todas.

Como te iba diciendo estoy cansada, pero después de ir al comedor me acercaré a por ellas, he mirado en los mapas y son sobre unos 5 km lo que tengo andar para ir y otros para volver, pero después de comer me imagino que ya habrás recuperado las fuerzas.

Ayer sucedió algo bonito en el comedor, Susana, la chica de la que te hablado que es monísima y vive en una cueva ha encontrado trabajo, pero hasta que le paguen el primer mes no tiene dinero para ir y venir a tiempo al trabajo, por lo que necesita coger el bus urbano, para subir a la cueva,  además toda su ropa está en una habitaciónde un piso anterior que tuvo alquilado. Cuando lo comentó ayer mientras comiamos, yo le di un bono del autobús que tengo para que al menos los primeros días pueda ir y venir ya que no puedo darle y el chico con el que siempre nos sentamos se ofreció a pedirle un coche a un amigo y que entre los tres ir a por sus cosas. Eso se llama solidaridad entre los que no tienen. Compartir lo poquito que puedes, que al final es mucho. Es bonito todo esto a pesar de estar rodeado de unas condiciones desagradables.

Hace 2 días ocurrió algo similar, mi perra se perdió por unas horas y ¿sabes quien me ayudó a buscarla?, uno de estos chicas que llegan en patera buscándose la vida. Suele estar en la puerta de un supermercado para ayudar a la gente a llevarle la comida a su casa a cambio de una propina. Pues estuvo todo el rato pendiente de la perra, salió a buscarla, pregunto a la gente. Es increíble cómo alguien desconocido que sólo me conoce de pasar junto a él  y como mucho le digo hola, se implica en ayudar. En estos momentos me siento más cómoda entre los necesitados que entre el resto de la gente, ya que ahora mismo en cierta medida formo parte de ellos.

Un saludo, ya te contaré, mañana tengo que ir a Málaga a ver un partido de fútbol con mi Ángel, ya que con el dinero que consiguió en Navidad, compró una entrada para el y otra para mí , el Atlético de Madrid. Y mira que yo esto del fútbol ni lo entiendo ni lo comparto, que un niño granadino diga que el equipo de su alma es el Atlético de Madrid pero bueno, hay que respetarlo. Esto va a ser una prueba de fuego, por un lado volver a estar un día con él sin que me produzca ansiedad, y después estar en un estadio con miles de persona donde hay que hacer cola, lleno de gente, y de ruido. Iré con la mejor predisposición para  hacer sentir a mi hijo sentir que tiene una madre que está ahí, aunque en estos momentos esté alejada.

Cartas a mí. 27/03/2017

Hola María, hoy te escribo desde la cama. Son las 10,20 de la mañana, pero no te preocupes, es solo cansancio lo que hoy tengo. ¿Sabes? ayer vino mamá y estuvimos todo el día paseando, le enseñé todo lo más bonito de Granada que está cerca de mí piso, pero como no estoy acostumbrada últimamente […]

Ayer por fin lo conseguí María, no llegue hasta donde lo tenía planeado pero camine durante toda la mañana. Después en el comedor, me senté con los que ya son habituales, a los cuales voy considerando amigos y me siento cómoda entre ellos a pesar de que es duro cuando miras alrededor y ver en el lugar de la sociedad en el que estás ahora.

Por la tarde fui a una congregación que repartían merienda y cena, como llegué cerca de la hora cerrar y sobraban bolsas con bocadillos y fruta para llevar, me dieron cuatro bolsas, por lo que tengo 8 bocadillos en mi casa. No sé como me los voy a comer todos.

Es maravilloso ver y comprobar cuanta gente voluntaria,  con una sonrisa en su cara, estén pendientes de ti para darte lo que necesites, da igual es la pinta que lleves, da igual de donde proven gas, la edad da igual o el género. Me estoy dando cuenta de que en esta parte dónde viven los más necesitados hay mucha más solidaridad que entre los que más tienen.

He conocido una chica, Susana, ahora vive sola en una cueva del Sacromonte. Por la mañana se levanta temprano y saca toda la basura que hay dentro, ya que la ha habitado en unas condiciones inhumanas. Y tenías que verla Marta, es una chica monísima, con mucha cultura, buscando trabajo por toda la ciudad y encima me da ánimos. Y otros dos chicos, que ya han pasado por una depresion grande tras haber trabajado durante toda su vida y de repente quedarse sin casa, sin coche, sin comida, sin nada.  Nos ayudamos mutuamente y nos repartimos la comida que sobra. Vuelvo a repetir que dentro de lo desagradable que es verte en una cola de gente con falta de higiene, con aspecto que cualquiera se apartaría de ellos si pasarán por su lado en una acera y yo me siento a comer en la misma mesa, en el mismo salón lleno de indigentes dónde hay veces que soy la única mujer, al menos la única mujer cuerda, pero cuanto estoy aprendiendo, hay mucha gente buena o al menos solidaria.

Aunque aún soy incapaz de quedar con un alguien de forma planeada, al menos parece que un rayo de ilusión va apareciendo en mí y cada vez me va apeteciendo más estar en la calle y eso ya es un gran paso.

Así que creo que estoy en el principio del camino.

Espero que la próxima vez que te escriba sea para contarte cosas positivas o al menos desde ese punto de vista.

Por cierto, hoy no he cobrado lo que cobro por mi baja, tendré que esperar hasta el lunes que viene, y llevo todo el día haciendo cuentas, y por más que sume o reste no me salen. Pero ya conseguiré salir adelante. Espero.

​Cartas a mí. 25/04/2017

Querida María, si me vieras, mi corazón se acaba de acelerar y sólo porque un guarda de seguridad me ha llamado la atención en los jardines universitarios por no tener atada a mi perra. ¿Una perra?, te preguntarás. Si, es mi fiel compañera desde hace unos meses y yo que siempre dije que no me […]

Hoy me he sentido diferente. Desde ayer que llegue del comedor sobre las 2 dltarde, no me he levantado hasta hoy las 12 de la mañana, Hago mi vida en la cama, leo, escribo, hago cuentas. Todo eso en mi rincón en mi pequeño mundo del cual me da miedo salir.

Hoy he vuelto a ir al comedor.  Hay días que no voy por no salir, por no moverme, por no ver a nadie.  Pero hoy lhice, se come muy temprano en el comedor social, ¿sabes?. Quién me lo diría, Cuántas cosas buenas me están sucediendo y qué pocas buenas, aunqueso nunca se sabe, son experiencias diferentes que al final te hacen más sabio y más fuerte. Esa es la opinión que tengo aunque ahora mismo ni fuerza, ni sabiduría, ni experiencia, ni nada. Para mí todo es un esfuerzo.

¿Te acuerdas hace años cuando dije que me sentía muerta y necesitaba vivir, que me sucedieran cosas, malas o buenas, pero que me sintiera viva?.

Pues desde entonces no han parado, he sufrido un robo en mi casa, he sido presidenta de una asociación, he buscado mil y un trabajo, medio aprendí inglés al final, he subido montañas, he viajado al extranjero en compañía de amigos, de mis hijos, y también sola, y también me he sentido muy sola, mucho. Recientemente he estado ingresada en salud mental, ¡imagínate!, lo que es que mi familia cuando venía a verme que hasta se sentían medio asustados del resto de pacientes, y ahora comiendo con comedor social, en el que la mayoría son indigentes, algunos con problemas mentales y los menos, personas que la crisis y la vida le han llevado hasta ahí, como a mí.

Buen, y otras cosas que otro ya te contaré, aún no estoy preparada para ciertos temas.

Pero tengo una buena noticia, la resumo en esta especie de poesia.

Una llamada para verte,

2 minutos de conversación ,

te hacen sentir que eres alguien que importa

aunque sea para simplemente darte un abrazo.

Por primera vez en muchos meses, me sentido una persona normal, no diferente al resto.

La llamada era de mi hijo.

UbesMaríamañana a vesconsigo cumplir lo que tengo en mente.

 

​23/04/2017

Querida María, si me vieras, mi corazón se acaba de acelerar y sólo porque un guarda de seguridad me ha llamado la atención en los jardines universitarios por no tener atada a mi perra. ¿Una perra?, te preguntarás. Si, es mi fiel compañera desde hace unos meses y yo que siempre dije que no me gustaban los animales. Pero las cosas cambian, y tanto.

Volviendo al guarda, mi respuesta a su pregunta de si es mio el perro ha sido inmedista: &No me multe, por favor, que no tengo  dinero&.

Si María, dinero tampoco tengo. Han habido tantos cambios en mi vida.  Yo quería vivir cosas diferentes,  ¿Recuerdas?, pues no me imaginaba la de cosas que me han ocurrido, algunas buenas, las más casi mejor  borrarlas de la memoria.

Corre aire frío aquí,  te escribo esto desde mi tablet, intentando tomar el sol que pasa a través de los árboles, pero  la temperatura no es la  más agradable.  Frente a mi, bueno mejor dicho en otro banco del parque un chico lee, otro está durmiendo en el césped cubierto con una manta, otros caminan, ¿y yo?. Yo salir a andar, me acabo de levantar de la cama y eso que son las 4 de la tarde, pero me he sentado en el lugar más cercano a mi casa que había. ¡Maldita  mente! ¡Maldita  vida que me ha llevado  a este estado!. Pero mirando el lado positivo, ahora mismo vivo en Granada, auunque no salgo ni me relaciono y estoy conn mi perra Kira en un bonito jardin, sin obligaciones.Mi única obligación es la de curarme.

Voy a tomarme un café con un pastel que los promocionan juntos en la cafetería de al lado de mi piso con los dos euros que me he encontrado en mi bolsillo. Eso me hará sentirme una persona “normal” al menos por un rato.

Me despido, mi paseo apenas duró 5  minutos  hoy y mi estancia al aire libre casi media hora. Poco, pero mejor que nada. Mañana volveré a intentar andar durante más tiempo.

25/03/2017

Hoy me he sentido diferente. Desde ayer que llegue del comedor sobre las 2 dltarde, no me he levantado hasta hoy las 12 de la mañana, Hago mi vida en la cama, leo, escribo, hago cuentas. Todo eso en mi rincón en mi pequeño mundo del cual me da miedo salir.

Hoy he vuelto a ir al comedor.  Hay días que no voy por no salir, por no moverme, por no ver a nadie.  Pero hoy lhice, se come muy temprano en el comedor social, ¿sabes?. Quién me lo diría, Cuántas cosas buenas me están sucediendo y qué pocas buenas, aunqueso nunca se sabe, son experiencias diferentes que al final te hacen más sabio y más fuerte. Esa es la opinión que tengo aunque ahora mismo ni fuerza, ni sabiduría, ni experiencia, ni nada. Para mí todo es un esfuerzo.

¿Te acuerdas hace años cuando dije que me sentía muerta y necesitaba vivir, que me sucedieran cosas, malas o buenas, pero que me sintiera viva?.

Pues desde entonces no han parado, he sufrido un robo en mi casa, he sido presidenta de una asociación, he buscado mil y un trabajo, medio aprendí inglés al final, he subido montañas, he viajado al extranjero en compañía de amigos, de mis hijos, y también sola, y también me he sentido muy sola, mucho. Recientemente he estado ingresada en salud mental, ¡imagínate!, lo que es que mi familia cuando venía a verme que hasta se sentían medio asustados del resto de pacientes, y ahora comiendo con comedor social, en el que la mayoría son indigentes, algunos con problemas mentales y los menos, personas que la crisis y la vida le han llevado hasta ahí, como a mí.

Buen, y otras cosas que otro ya te contaré, aún no estoy preparada para ciertos temas.

Pero tengo una buena noticia, la resumo en esta especie de poesia.

Una llamada para verte,
2 minutos de conversación ,
te hacen sentir que eres alguien que importa
aunque sea para simplemente darte un abrazo.

Por primera vez en muchos meses, me sentido una persona normal, no diferente al resto.

La llamada era de mi hijo.

UbesMaríamañana a vesconsigo cumplir lo que tengo en mente.


27/03/2017

Ayer por fin lo conseguí María, no llegue hasta donde lo tenía planeado pero camine durante toda la mañana. Después en el comedor, me senté con los que ya son habituales, a los cuales voy considerando amigos y me siento cómoda entre ellos a pesar de que es duro cuando miras alrededor y ver en el lugar de la sociedad en el que estás ahora.

Por la tarde fui a una congregación que repartían merienda y cena, como llegué cerca de la hora cerrar y sobraban bolsas con bocadillos y fruta para llevar, me dieron cuatro bolsas, por lo que tengo 8 bocadillos en mi casa. No sé como me los voy a comer todos.

Es maravilloso ver y comprobar cuanta gente voluntaria,  con una sonrisa en su cara, estén pendientes de ti para darte lo que necesites, da igual es la pinta que lleves, da igual de donde proven gas, la edad da igual o el género. Me estoy dando cuenta de que en esta parte dónde viven los más necesitados hay mucha más solidaridad que entre los que más tienen.

He conocido una chica, Susana, ahora vive sola en una cueva del Sacromonte. Por la mañana se levanta temprano y saca toda la basura que hay dentro, ya que la ha habitado en unas condiciones inhumanas. Y tenías que verla Marta, es una chica monísima, con mucha cultura, buscando trabajo por toda la ciudad y encima me da ánimos. Y otros dos chicos, que ya han pasado por una depresion grande tras haber trabajado durante toda su vida y de repente quedarse sin casa, sin coche, sin comida, sin nada.  Nos ayudamos mutuamente y nos repartimos la comida que sobra. Vuelvo a repetir que dentro de lo desagradable que es verte en una cola de gente con falta de higiene, con aspecto que cualquiera se apartaría de ellos si pasarán por su lado en una acera y yo me siento a comer en la misma mesa, en el mismo salón lleno de indigentes dónde hay veces que soy la única mujer, al menos la única mujer cuerda, pero cuanto estoy aprendiendo, hay mucha gente buena o al menos solidaria.

Aunque aún soy incapaz de quedar con un alguien de forma planeada, al menos parece que un rayo de ilusión va apareciendo en mí y cada vez me va apeteciendo más estar en la calle y eso ya es un gran paso.

Así que creo que estoy en el principio del camino.

Espero que la próxima vez que te escriba sea para contarte cosas positivas o al menos desde ese punto de vista.

Por cierto, hoy no he cobrado lo que cobro por mi baja, tendré que esperar hasta el lunes que viene, y llevo todo el día haciendo cuentas, y por más que sume o reste no me salen. Pero ya conseguiré salir adelante. Espero.


31/03/2017

Hola María, hoy te escribo desde la cama. Son las 10,20 de la mañana, pero no te preocupes, es solo cansancio lo que hoy tengo. ¿Sabes? ayer vino mamá y estuvimos todo el día paseando, le enseñé todo lo más bonito de Granada que está cerca de mí piso, pero como no estoy acostumbrada últimamente a andar tanto, hoy me cuesta levantarme. Y eso que tengo que ir a por mí medicación, el tito me la guardas y mi Raquel me la trae cada viernes a su trabajo y yo voy a recogerla, y es que durante mucho tiempo estado tomando más medicación de la cuenta, a veces para dormir, otras para no pensar y para poder sobrevivir ya que este mundo se me hacía insoportable, y otras para jugar con la muerte.

Así que he decidido entregarlas y quedarme sólo con las de una semana, de esta forma si me da un bajón como mucho podré tomarme unas pocas, pero no todas.

Como te iba diciendo estoy cansada, pero después de ir al comedor me acercaré a por ellas, he mirado en los mapas y son sobre unos 5 km lo que tengo andar para ir y otros para volver, pero después de comer me imagino que ya habrás recuperado las fuerzas.

Ayer sucedió algo bonito en el comedor, Susana, la chica de la que te hablado que es monísima y vive en una cueva ha encontrado trabajo, pero hasta que le paguen el primer mes no tiene dinero para ir y venir a tiempo al trabajo, por lo que necesita coger el bus urbano, para subir a la cueva,  además toda su ropa está en una habitaciónde un piso anterior que tuvo alquilado. Cuando lo comentó ayer mientras comiamos, yo le di un bono del autobús que tengo para que al menos los primeros días pueda ir y venir ya que no puedo darle y el chico con el que siempre nos sentamos se ofreció a pedirle un coche a un amigo y que entre los tres ir a por sus cosas. Eso se llama solidaridad entre los que no tienen. Compartir lo poquito que puedes, que al final es mucho. Es bonito todo esto a pesar de estar rodeado de unas condiciones desagradables.

Hace 2 días ocurrió algo similar, mi perra se perdió por unas horas y ¿sabes quien me ayudó a buscarla?, uno de estos chicas que llegan en patera buscándose la vida. Suele estar en la puerta de un supermercado para ayudar a la gente a llevarle la comida a su casa a cambio de una propina. Pues estuvo todo el rato pendiente de la perra, salió a buscarla, pregunto a la gente. Es increíble cómo alguien desconocido que sólo me conoce de pasar junto a él  y como mucho le digo hola, se implica en ayudar. En estos momentos me siento más cómoda entre los necesitados que entre el resto de la gente, ya que ahora mismo en cierta medida formo parte de ellos.

Un saludo, ya te contaré, mañana tengo que ir a Málaga a ver un partido de fútbol con mi Ángel, ya que con el dinero que consiguió en Navidad, compró una entrada para el y otra para mí , el Atlético de Madrid. Y mira que yo esto del fútbol ni lo entiendo ni lo comparto, que un niño granadino diga que el equipo de su alma es el Atlético de Madrid pero bueno, hay que respetarlo. Esto va a ser una prueba de fuego, por un lado volver a estar un día con él sin que me produzca ansiedad, y después estar en un estadio con miles de persona donde hay que hacer cola, lleno de gente, y de ruido. Iré con la mejor predisposición para  hacer sentir a mi hijo sentir que tiene una madre que está ahí, aunque en estos momentos esté alejada.